Villa Pontarró
Actividades
Aventura y descanso, cerca de la villa
Todo lo que viene aquí se hace desde la casa sin cambiar de base: el centro de Pollença está a cinco minutos en coche, el Port de Pollença a diez, Cala Sant Vicenç a quince y el aeropuerto de Palma a cincuenta.
Caminar por la Serra de Tramuntana
La sierra es Patrimonio Mundial desde 2011 y empieza a menos de veinte minutos de la puerta. Las cinco rutas que recomendamos a nuestros huéspedes, de más fácil a más seria:
- El Calvari — 365 escalones desde la Plaça Major. Media hora subiendo entre cipreses y el pueblo entero a tus pies. La de la primera tarde.
- Puig de Maria — 3,4 km ida y vuelta, 1 h 45. Un camino empedrado hasta un santuario del siglo XIV. Con niños funciona sorprendentemente bien.
- Vall de Bóquer — 7 km ida y vuelta, 2 h 30. La de los ornitólogos: en primavera y otoño es un clásico europeo de observación de aves.
- Camí Vell de Lluc — la última etapa del GR-221, unas 4-5 horas por el camino viejo de los peregrinos.
- Penya des Migdia — para piernas entrenadas, con pasos de trepada fácil y vistas verticales sobre la bahía.
La época de caminar aquí es de octubre a mayo. En pleno verano la sierra pasa de 35 grados y hay poca sombra en los cordales. Distancias, tiempos y por dónde se empieza, en la guía de senderismo.
El mar
Hay playa para cada plan: Cala Molins, tranquila y cómoda con niños, la bahía del Port de Pollença para kayak y paddle surf, y la playa de Formentor, de arena fina y agua poco profunda. El mar viene templado de todo el verano y aguanta los 23-24 grados hasta mediados o finales de octubre, así que en otoño suele estar mejor que en junio.
Formentor, y la restricción que nadie cuenta
De junio a septiembre no se puede subir en coche durante el día: funciona un bus lanzadera desde el Port de Pollença y barcos que cruzan la bahía hasta la playa. Fuera de ese horario sí se puede, y el amanecer en el faro con la carretera vacía es el mejor plan que se hace desde esta casa. Las tres paradas —mirador des Colomer, playa y faro— y cómo llegar a cada una, en la guía de Formentor.
El domingo es día de mercado
De 8:00 a 13:30 en la Plaça Major y las calles de alrededor. Fruta y verdura de las fincas de la zona en la plaza, artesanía en las calles adyacentes. Es el plan que recomendamos para el primer domingo, y con una compra de mercado se llena la cocina para toda la semana. Cómo hacerlo bien, incluida la hora a la que ir.
Salir en bici
Port de Pollença es la capital europea del ciclismo de carretera y está a diez minutos. El Cap de Formentor son 35 km ida y vuelta con 600 metros de desnivel; Sa Calobra, la subida más famosa de la isla, 9,4 km al 7 % de media; y el circuito de Lluc, la ruta larga de la sierra. La temporada va de febrero a mayo y de septiembre a noviembre. Las rutas, en la guía de ciclismo.
Comer, y comer bien
No te vayas sin probar la ensaimada con un café a media mañana, ni el frit de peix. En el pueblo, el Restaurant Il Giardino tiene una cocina mediterránea muy cuidada y La Fonda es conocida por su arroz. Y con la cocina de la casa se puede cocinar producto local del mercado, que es otra forma de conocer la isla. Más sitios en la guía de gastronomía.
Cultura y fiestas
El Museu de Pollença es una buena introducción a la historia local y a los artistas mallorquines, y el Pont Romà está a un paseo. En agosto se representan los Moros i Cristians y el pueblo entero sale a la calle. El Viernes Santo al anochecer se apagan las luces y el Davallament baja los 365 escalones del Calvari: es en la calle y sin entrada.
Qué mes para qué plan
- Playa — de mayo a octubre, y la segunda mitad de septiembre es la mejor: el mar sigue a 24 grados y las calas se vacían.
- Senderismo — de octubre a mayo.
- Ciclismo — de febrero a mayo y de septiembre a noviembre.
- Fiestas — Semana Santa por el Davallament, y julio y agosto por el Festival y La Patrona.
Con niños hay además parques de aventura con tirolinas y circuitos por edades, y clases de cocina mallorquina con cocinero local: los planes en familia, aquí.
El Port de Pollença, a diez minutos
La mitad de estos planes viven en el Port de Pollença, a diez minutos en coche de la villa: la playa de arena con aguas poco profundas y tranquilas —la buena con niños—, el Pine Walk para pasear bajo los pinos al atardecer, y la bahía donde se alquilan el kayak y el paddle y donde dan las clases de vela. Los miércoles por la mañana el Port tiene su propio mercado, el complemento del mercado del domingo en el pueblo.
Del Port salen también las barcas a la playa de Formentor —la manera buena de ir en verano, como contamos en cómo llegar a Formentor— y es la base europea del ciclismo de carretera: si venís a rodar en grupo, existe la casa pensada para ciclistas.